«Sufrimos más a menudo en la imaginación que en la realidad». — Séneca, Cartas a Lucilio, XIII.
Reflexión
Pasas tus días librando batallas contra fantasmas y tragedias que tú mismo proyectas en el futuro, desgastando hoy el coraje que podrías necesitar mañana. El dolor real suele ser finito; el imaginario, infinito.